miércoles, 10 de abril de 2013

27 Semanas

Tengo una coliflor en mi vientre!!! ahora cada día lo siento más claramente. Siento cuando tiene hipo, cuando mueve sus bracitos, cuando da patadas con sus pequeñas piernas, todo. Ahora es cuando siento que realmente amo estar embarazada. Vivir el milagro de la vida de verdad que es inexplicable, sólo alguien que lo ha sentido lo puede entender. Y es cuando me da un poco de pena el hecho de ser hombre, pero me imagino que al tener al bebé entre sus brazos se da un poco una sensación parecida.
Aún recuerdo la mirada de Mario la primera vez que sintió una patada de Santiago. Fue tan clara, como si pudiéramos ver su piececito pateando mi barriga contra la mano de Mario. Me dijo "gracias", como si fuera obra mía, y en realidad, es de los dos, sin querer caer en el cliché, es el fruto de nuestro amor y de nuestras vidas juntos.

Hay días en que me detengo a pensar en cómo se dio todo para poder estar con Mario. Son esos momentos en que lo miro y le digo "gracias por haber venido a Chile", tratando de encerrar las miles de situaciones que tuvimos que enfrentar y superar en nuestra historia, y nos ha hecho la pareja que somos ahora.

Lo que llevamos de mes en el trabajo ha estado tranquilo, por lo menos para mi. Yo ya no me preocupo de nada, sólo de hacer bien mi trabajo, y enseñarle lo que más pueda a la chica que se quedará en mi lugar cuando ya me vaya con mi permiso por Santiago. Han habido varios cambios, gente que se va, rumores de gente que se va, gente que ya nada le importa y anda con una actitud de "fuck da police" pero que no entiende que lo único que consigue es embarrar a los demás. En fin, problemas que son de otra persona, pero no míos.

Esta semana por fin llegó la cunita de mi pollito, finalmente la otra nunca llegó el toldo que yo tanto quería (por razones prácticas, no por capricho). Ahora la que llegó es roja y es adorable! fue regalo de mis papás, que se la rifaron como diría Mario. De verdad quedamos chochos.

La Gotita está bien. Sinceramente no he notado mayores cambios en su actitud. Dicen que es porque el bebé será hombre por lo que no tiene por qué ponerse celosa. Yo digo que quién sabe, pero se ha portado bien, sigue igual de mamona, se sigue acostando a mi lado, bien pegadita a mi, y gritona cuando quiere atención o agua. En sí, está igual. Y nosotros, obvio, la seguimos amando igual o más que siempre.

Intentaré escribir más seguido. Se me había olvidado lo bueno que es escribir.

1 comentario:

  1. Qué bueno amiga :-D Y qué rápido que pasa el tiempo!!! No se va a dar ni cuenta y ya va a estar instalado en la cuna.

    Mis saludos a Mario y el resto de la tropa ;-)

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No vemos sus reclamos como lata, sólo como oportunidades de mejora... Vuelva pronto!