No sé en qué momento me vine a meter aquí. Son las 4:42 de la mañana, estoy con ropa de calle metida en recepción, porque para variar, no hay auditor que cubra la noche, así que obvio, viene la Camila.
El detalle es que hay pura gente jugosa de noche, por el momento, es sólo una habitación que está webeando porque quiere hielo, y cada vez que llama se siente la bulla de ambiente. Gracias a Dios nadie ha reclamado, porque ahí sería casa de puta.
Y nunca faltan los tarúpidos que no tienen cómo irse a su casa, o porque están raja de curados, porque no tienen plata, o quieren irse con una "querida". Qué lata.
Después de casi un mes, ya no aguanto a nadie que no venga de forma buena. Espero que lo que me queda de nocheras, no venga nadie altanero, porque seguramente lo mande a todo lo que es chucha.
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No vemos sus reclamos como lata, sólo como oportunidades de mejora... Vuelva pronto!