Tanto tiempo ha pasado. Ya pudimos ver a mi hijo, sí, es niño, y se llama Santiago.En estas semanas he aprendido tantas cosas de mi misma y de cómo llevar la vida.
He comprendido que las cosas realmente importantes están más cerca de lo que imaginaba, y ni siquiera tenía idea. Mi familia me ha dado un gran apoyo, no sólo la mía, sino la política.
También en el trabajo, me miman todos los días y me cuidan. Saben lo mucho que luché por este milagrito, y saben lo importante que es para mi y para Mario.
En el trabajo ha ido mejorando. Si bien el nuevo jefe es un completo inepto hasta el momento, la vida tuvo su manera de decirme que es de verdad eso de "todo cae por su propio peso", y no es que espere a que lo despidan, en realidad me da lo mismo, es sólo que el barco se hunde y yo estoy mirando desde la bahía. Lamentablemente tengo que esperar por lo menos hasta el próximo año para buscar otro trabajo, lo bueno es que con el pre y el post natal, no veré más asuntos del Hotel. Me da pena eso sí por las personas que se quedan, pero también me da un poco de gusto que esto esté pasando, porque era la consecuencia lógica.
Por otra parte, las vacaciones estuvieron geniales. Cuando llegó mi suegra fue todo un alboroto por un asunto doméstico de la aerolínea, y bueno, cuando por fin llegó, Mario estaba en shock. Desde ese día en adelante me ha mimado todos los días. De verdad que doy gracias de que ella sea como es, y no sólo por el hecho de que me malcría todo el día, sino por la excelente relación que llevamos, super honesta, nos llevamos bien, conversamos de muchas cosas, es como una amiga más, y me encanta, porque tengo mucho que aprender de ella.
Luego, cuando llegó mi suegro, que por cierto, dos semanas no son nada! fue genial. Viajamos hasta Santiago para buscarlo, estuvimos unos días con mi hermana Melissa y su familia. Recorrimos Santiago, paseamos, comimos de lo lindo. Todo simplemente perfecto, aunque nos faltaron partes por visitar, estuvo muy bien. Lo único malo fue que se fue.
Ahora, cómo se viene el resto del año? Extremadamente agitado, pero no será ni la punta de cómo serán los próximos años. Estoy muy feliz de lo que hemos logrado con Mario, tanto material, moral y espiritualmente. Las cosas que hemos logrado como nuestra casa, nuestro hogar; nuestros avances en nuestros trabajos; el lograr traer a sus papás de vacaciones hasta acá sin ayuda de nadie; nuestro hijo, nuestra familia. No podría pedir más, sólo agradezco a Dios todo lo que ha puesto en nuestro camino y nos ha hecho crecer como pareja y personas.
Esperamos que todo salga como lo planeamos, y si no, bueno, sabremos cómo superarlo, como lo hacemos siempre.



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